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Liberada la plataforma, se inició al embarque y despegue de las aeronaves afectadas al traslado hacia Córdoba. Primero lo hicieron invitados y miembros de la prensa en el F.28 Friendship T-50 [2] de la FAA, que se encontraba en la plataforma civil. A continuación se acercó a la plataforma militar el F.28 T-02 de la Presidencia para ser abordado por los jefes y representantes de las fuerzas armadas y de seguridad, agregados militares de distintos países, funcionarios del Ministerio de Defensa y otras autoridades de gobierno. Para terminar, los restantes miembros de la prensa e invitados fuimos transportados hasta la plataforma civil, donde nos esperaba el F.28 0741/5-T-20 de la Armada. Ocupados nuestros asientos, se realizaron los procedimientos de rutina y partimos. Afortunadamente el fuerte viento y la espesa capa nubosa que opacaban el aeroparque se fueron disipando a medida de que nos alejábamos de Buenos Aires. Tras un corto vuelo, arribamos a la Escuela de Aviación Militar (EAM) donde ya estaba todo dispuesto para el acto. Éste se realizaría en la plataforma del Grupo Aéreo Escuela (GAE), donde se montó el palco que sería ocupado por las autoridades. Frente al mismo se encontraban formados los efectivos que participarían del desfile terrestre. Y, detrás de ellos, fueron dispuestas prolijamente varias aeronaves. En los extremos de la muestra estática se encontraban el IA-58 Pucará A-561 y el IA-63 Pampa Serie II EX-03, ambos pertenecientes al Centro de Ensayos en Vuelo (en esta última aeronave notamos la ausencia de motor y asientos eyectables). Entre estos fueron dispuestos tres B-45 Mentor (E-037, E-047 y E-052) y dos EMB-312 Tucano (E-104 y E-120). A un costado de la plataforma se encontraban el Aero Boero 180 PG-451 y el IA-46 Ranquel PG-423 de la EAM y dos de los tres F.28 provenientes de Aeroparque. Un poco más lejos se encontraba el Bell 212 H-88 [2], de la VII Brigada Aérea, que se desplazó hasta la EAM para brindar apoyo de búsqueda y rescate ante cualquier eventualidad.
¿El final de la "era de las vacas flacas"? El brigadier Constantino hizo referencia a la resolución Nº 275 del Ministerio de Defensa afirmando que "dispone un plan de acción progresiva que abarca desde este 2007 al año 2011 y engloba áreas tan variadas como lo son el de organización y gestión, el de aeronaves y sus componentes, el de talleres y depósitos y el de capacitación y adiestramiento". En lo que más interesa a nuestros lectores, la resolución consta de tres etapas que, si bien son progresivas, "de acuerdo a la disponibilidad presupuestaria se pueden cumplimentar en forma simultánea" y contemplan la recuperación y rehabilitación de aeronaves de dotación de la Fuerza. La primera alcanzará a aeronaves de transporte C-130 Hercules, F.27 Friendship, F.28 Fellowship y DHC-6 Twin Otter. La segunda se ocupará de las aeronaves de entrenamiento, enlace y helicópteros y la tercera de las aeronaves de combate. El jefe de la aeronáutica militar afirmó que "la tarea se encuentra en plena ejecución y ya hemos recibido de las autoridades nacionales parte del presupuesto previsto para la ejecución de la primera etapa". Lo que ha permitido avanzar en 2007 hacia la plena puesta en servicio de tres F.27, tres F.28, tres DHC-6 y cinco C-130. También anticipó que "se prevé, durante este segundo semestre, recibir un porcentaje del presupuesto previsto y planificado para comenzar a ejecutar la segunda y tercera etapa" (helicópteros y aviones entrenamiento y combate) a efectos de poder atender más acabadamente responsabilidades tales como la formación de aviadores de las demás fuerzas armadas y de seguridad y la participación en operaciones de paz.
Constantino se refirió también al Sistema Nacional de Vigilancia y Control del Aeroespacio (SINVICA) asegurando que su implementación "otorgará a nuestro país una aptitud eficaz para asegurar dicha vigilancia y control, resultando así, un instrumento vital e insustituible para brindar seguridad a las operaciones aéreas en general y para tener un control efectivo de los vuelos considerados presuntamente en actividades ilícitas y que pudieran llevarse a cabo sobre nuestro territorio, afectando a la defensa nacional". Procurando demostrar que este programa ha logrado mas progresos que sus fallidos predecesores (el Sistema Integrado de Control del Espacio Aéreo de la década de 1980 y el Plan Nacional de Radarización de la década de 1990), destacó el desarrollo con INVAP de un radar primario de tres dimensiones, "el cual se encuentra en la segunda de cuatro etapas de evaluación tecnológica, cuyas pruebas de rendimiento están en ejecución en estos momentos" aseguró. También señaló que la compra de cuatro radares de tres dimensiones transportables se encontraba en la primera etapa de la licitación pública internacional (admisión de oferentes), estimándose para fines de octubre el inicio de la segunda etapa (apertura de ofertas técnicas). Cerrando su alocución, el jefe aeronáutico destacó "el espontáneo y desinteresado" apoyo del gobierno español para colaborar con soluciones temporarias a los problemas que hoy aquejan al tránsito aéreo argentino. Primariamente, mediante el préstamo de un radar Indra Lanza de tres dimensiones transportable que se instaló en el Instituto Nacional de Aviación Civil para resolver la crisis desatada a principios de año en la terminal Buenos Aires. De igual manera, anunció la cesión, por parte del Ejército del Aire Español, de cuatro radares Bendix AN/FPS-113 y AN/FPS-89 que arribarán próximamente al país y se asignarán al Grupo de Vigilancia y Control del Espacio Aéreo de Merlo (B.A.) "para recuperar la capacidad de dicho grupo y mejorar nuestra vigilancia en toda la Región Aérea Noreste de nuestro país y de esta manera incrementar notablemente el volumen de cobertura radar en las áreas más sensibles del aeroespacio argentino".
Garré, por su parte, hizo llegar un mensaje a la FAA que fue leído por el locutor oficial del acto. En él también se hizo referencia al plan de recuperación de aeronaves pero centrando en su justificación y detallando los costos del mismo. Aduciendo que su gestión está concentrada "en atender los problemas derivados de años de desinversión, con sus nefastas consecuencias de deterioro de los medios materiales y crisis en el sistema logístico", aseguró que se "ha estado trabajando denodadamente, con planes integrales para el corto y mediano plazo" para revertir la situación vigente, maximizar la aptitud operacional y, en un plazo de cinco años, recobrar las capacidades aéreas más medulares de transporte, instrucción, alas rotativas y combate. El proyecto implicaría un desembolso total de $ 226M de los cuales el mensaje ministerial identificaba $ 7,5M transferidos del ejercicio 2006 y $ 24,8M extraídos del Programa Aéreo Operativo 2007, ambas partidas destinadas a financiar la etapa 1 del plan. En lo que respecta a las etapas 2 y 3, el mensaje afirmaba que "ya se ha presentado a la Jefatura de Gabinete de Ministros una solicitud de incremento de créditos por un importe de $ 75M, a la cual ya se le ha dado curso al Ministerio de Economía para su consideración". Más interesante aún, la ministra sinceró la relación contractual con la empresa Lockheed Martin Argentina (LMAASA). En ese sentido, indicó que, en la actualidad, se encuentran financiados dos contratos que prevén prestaciones para la Fuerza Aérea. El "Contrato 03", de prestación de servicios aeronáuticos, consta de distintas líneas de producción destinadas principalmente al mantenimiento de aeronaves, motores, componentes, instrumentos y accesorios; como así también a la modernización ligera de varias aeronaves (C-130, F.27, F.28 e IA-58) y la fabricación de paracaídas y repuestos. Su presupuesto actual es de $ 83.886.877 y "se ha planteado un incremento de $ 38.100.000 con el fin de salvar la insuficiencia de financiamiento del actual presupuesto respecto del programa de pagos que prevé dicho contrato para el actual ejercicio". El "Contrato 04", destinado a la modernización, fabricación y licencia de aeronaves IA-63 Pampa, prevé la modernización de 12 aparatos y la fabricación de seis IA-63 Serie II (o AT-63) y, al igual que el contrato 03, "su crédito original de $ 32.481.000 necesita un refuerzo de $ 15.300.000, requerimiento que ya ha sido planteado por los canales pertinentes". Ambos contratos están en proceso de renegociación "con miras a una extensión mínima de algo más de un año, de manera tal de asegurar la continuidad de la prestación de los servicios que de ellos se derivan" y "con cambios operativos y financieros de trascendental importancia en términos de mejorar sustancialmente la eficiencia en la aplicación de los recursos que se le asignen".
Desfile Concluidos los discursos se dio inicio al desfile aéreo y terrestre. Del dispositivo aéreo tomaron parte 23 aeronaves dispuestas de la siguiente manera: Encabezando la formación se encontraba el F.28 T-50, que tras su vuelo desde AEP fue abordado por el jefe de la agrupación desfile aéreo, comodoro Eduardo La Torre (director del Centro de Ensayos en Vuelo). Lo seguían una sección de A-4AR Fighting Hawks de la V Brigada Aérea, compuesta por el A-4AR C-907 y un OA-4AR no determinado, tres Pampa Serie II de la IV Brigada Aérea (E-804, E-809 y E-816), el C-130B Hercules TC-60 (I Brigada Aérea), el F.27 Friendship T-41 (II Brigada Aérea) y tres Pucará no identificados (III Brigada Aérea), cuyo líder lucia el tradicional esquema de aluminio anodizado mientras que sus numerales presentaban el nuevo esquema gris de baja visibilidad. Estas aeronaves habían desplegado a Córdoba cuatro días antes del desfile y operaron desde las instalaciones de la empresa LMAASA. Las escuadrillas que participaron del desfile tuvieron algunos aviones adicionales como back-up ante cualquier contingencia: Según nuestras observaciones, un Mentor y un Tucano fueron dispuestos en un rodaje a la pista 19 de la EAM y un Pucará cumplió idéntica función en la pista de la fábrica. El cierre del desfile estuvo a cargo del grupo aéreo anfitrión, que hizo acto de presencia con el pasaje de seis EMB-312 (E-108, E-109, E-112, E-114 y dos no determinados) divididos en dos escuadrillas y seis veteranos B.45 Mentor (E-017, E-022, E-023, E-044, E-046 y E-056), dispuestos de la misma manera.
Tras finalizar la parte “más aeronáutica” del acto, nos dirigimos hacia Casino de Cadetes donde se sirvió un vino de honor y el brigadier Constantino pronunció algunas palabras alusivas. Allí aprovechamos para visitar la “Sala Malvinas” y la “Sala de Honor” de la EAM, en las que se atesoran objetos relacionados con la historia de la Fuerza Aérea. Más tarde, mientras esperábamos la hora para regresar a Buenos Aires, nos dirigimos a los jardines de la Escuela, donde se encuentran emplazadas varias aeronaves como monumentos. Entre ellas, pudimos ver y fotografiar el MS-760 Paris E-226, el T-28A Trojan E-641 y dos B.45, uno sobre un pedestal (E-025) y otro que fue trasladado frente a las instalaciones del Casino de Cadetes para esta ocasión (E-086). |
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Nuestra imagen de apertura |
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M. Chiófalo, J. Figari, A. Rangugni, D. Rojo y J. Soria/CBAviación contribuyeron en la elaboración de esta nota. |
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